El modelado 3D ayuda a preservar los monumentos históricos al crear réplicas digitales precisas que documentan los detalles estructurales y apoyan la restauración, actuando como una salvaguardia contra la degradación. Captura características intrincadas como tallas o texturas, lo que permite una reconstrucción precisa si se produce daño, al tiempo que reduce el acceso físico a sitios frágiles para disminuir el desgaste.
Las aplicaciones clave incluyen equipos de patrimonio que utilizan modelos 3D para planificar reparaciones sin alterar los originales, y museos que exhiben versiones digitales para minimizar el impacto de los visitantes en monumentos delicados.
Para sitios en riesgo.
