El modelado 3D ayuda a comparar la efectividad de varias configuraciones de productos mediante la simulación visual y estructural de los parámetros de diseño, destacando claramente las diferencias de rendimiento. Los beneficios clave incluyen: 1. Visualización: Rendering de modelos 3D para mostrar variaciones estructurales/funcionales, haciendo que las diferencias sean intuitivas. 2. Pruebas virtuales: Simulación de escenarios del mundo real.

