Los modelos 3D de rostros a menudo se rompes debido a datos de referencia de baja calidad, optimización insuficiente de la malla o problemas de renderizado/compatibilidad. Los escaneos/fotos de baja resolución hacen que las características faciales sean imprecisas; la topología irregular de los polígonos (mala estructura de la malla) causa distorsiones; el software incompatible puede causar fallos en los modelos al exportarlos o visualizarlos. Para solucionarlo, comience por comprobar la calidad de la referencia. Si es buena, use herramientas gratuitas como Blender para reparar errores de la malla o ajustar la configuración de renderizado.

