Las restricciones técnicas obligan a comprometer la calidad de los activos 3D al limitar los elementos visuales y de rendimiento clave, como el número de polígonos, la resolución de texturas y la complejidad, para cumplir con los requisitos del hardware o de la plataforma.
- Límites de rendimiento del hardware: La potencia limitada de la GPU/CPU a menudo exige una densidad de polígonos reducida (geometría simplificada) para mantener las tasas de fotogramas objetivo, lo que reduce directamente el detalle. - Restricciones de memoria de la plataforma: Las consolas o dispositivos móviles con memoria limitada pueden requerir texturas comprimidas o una resolución más baja, lo que reduce la fidelidad visual. - Compatibilidad multiplataforma: Asegurar que los activos funcionen en todos los dispositivos a menudo impone estándares mínimos, reduciendo la complejidad para evitar problemas de rendimiento.
Estos compromisos equilibran la viabilidad técnica con la usabilidad, asegurando la funcionalidad a costa de sacrificar algo de calidad visual.

